El gobierno español elimina las ayudas públicas a Provida. El gobierno español elimina las ayudas públicas a Provida.  17.7.08

El Gobierno corta el grifo de las ayudas públicas a las asociaciones
Provida «Les han echado del modo que se suele echar a las organizaciones
que no le gustan al Gobierno socialista, haciéndolo de tal forma que les
resulte inviable presentarse a las convocatorias de subvenciones». Así ha
sucedido con Provida, a la que primero se le cortó el grifo, luego se le retiró
la subvención anual que recibía y por fin fue la propia organización que
optó por no presentarse a la última convocatoria de subvenciones
procedentes del IRPF. El Gobierno corta el grifo de las ayudas públicas a las asociaciones
Provida «Les han echado del modo que se suele echar a las organizaciones
que no le gustan al Gobierno socialista, haciéndolo de tal forma que les
resulte inviable presentarse a las convocatorias de subvenciones». Así ha
sucedido con Provida, a la que primero se le cortó el grifo, luego se le retiró
la subvención anual que recibía y por fin fue la propia organización que
optó por no presentarse a la última convocatoria de subvenciones
procedentes del IRPF.
La Federación Española de Asociaciones Provida es una
organización no gubernamental que «promueve el respeto a toda vida
humana desde la concepción hasta su extinción natural, favoreciendo una
cultura de la acogida a los más débiles e indefensos». Provida, inscrita en el
registro de asociaciones del Ministerio del Interior desde 1981, «posee el
estatus de ONG Consultiva Especial del Consejo Económico y Social de las
Naciones Unidas.
Inserción social de mujeres: Provida recibió 88.000 euros en el
primer ejercicio de subvenciones concedidas por el Gobierno socialista de
Zapatero, con cargo a la asignación tributaria del Impuesto sobre la Renta
de las Personas Físicas. El programa subvencionado servía para «facilitar la
inserción social de mujeres, el mantenimiento de centros y servicios de
acogida y la ayuda a mujeres en situación de riesgo y/o en situación de
exclusión social». En este caso, además, la Federación ejercía de portavoz
de las 26 asociaciones que la componen, unidas entre ellas por un objetivo
común: «La defensa de la vida humana y de su dignidad». Así, el reparto de
esa subvención entre las distintas asociaciones le dejaba a cada una una
media de 3.384 euros. En el siguiente ejercicio, Provida solicitó de nuevo
200.000 euros para los mismos proyectos, pero el Gobierno socialista les
redujo aún más la ayuda, hasta los 25.000 euros, lo que supuso una media
de 961 euros por asociación. En el tercer año, el Ejecutivo de Zapatero
decidió por fin cortar el grifo por completo. A la petición de Provida
respondió con una negativa total, y el recurso presentado ante el Ministerio
de Trabajo y Asuntos Sociales recibió la siguiente contestación, según
fuentes de la ONG: «No resulta un proyecto innovador».
Esa respuesta de la Administración «no tiene mucha lógica», según
las fuentes consultadas por este periódico. Esa falta de lógica se puede
explicar mejor a través de los propios programas que sí subvenciona el
Gobierno. En el caso de Provida, la última ayuda aprobada fue publicada en
enero de 2006, por un total de 25.000 euros, y el mismo programa fue
rechazado un año después por no ser innovador. Programas iguales cada
año.
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Un argumento que se cae porque decenas de ONGs presentan
idénticos programas un año tras otro, y siempre se les recompensa. En el
siguiente caso, un simple ejemplo, la Federación Nacional de Asociaciones
de Mujeres Separadas y Divorciadas ha presentado a los cuatro ejercicios el
mismo programa: «Intervención multidisciplinar en el área de la violencia
familiar, dirigido a las mujeres y a la infancia, mantenimiento del centro de
atención, recuperación y reinserción de mujeres maltratadas y otras
actividades (Coslada)». No ha cambiado ni una coma, pero sí se han
modificado al alza las subvenciones recibidas del Gobierno: 460.000,
463.000, 525.000 y 545.000 euros.
Provida desapareció de la última convocatoria. No presentó ya
petición alguna. El Ministerio «no paraba de ponernos obstáculos, y al final
no compensa», dicen unas fuentes. Otras amplían: «Nos han echado, nos
resultaba inviable». La presidenta de la Federación de Asociaciones
Provida, Alicia Latorre, explica que la negativa del Gobierno a
subvencionar sus programas de ayuda, principalmente a la mujer
embarazada en dificultades, «es una manera más de silenciarnos porque
somos una voz incómoda, pero autorizada». Anticipa al Gobierno que «no
vamos a dejar de funcionar porque no haya ayudas oficiales», pero le
recuerda que «en muchos sitios de España no hay otra ayuda a mujeres
embarazadas» (ABC, 18-VI-2008).

 

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